Hasta ahora hemos visto que los relevadores se utilizan principalmente en aplicaciones en las que se requiere la activación inmediata de una carga eléctrica, con base en una tensión de control en su bobina. Sin embargo, en ciertos procesos se requiere controlar el tiempo durante el que la carga estará en funcionamiento. Para lograrlo se hace uso de los temporizadores, timers o relés de tiempo.
 

¿Qué son los temporizadores?

Son dispositivos que permiten controlar el encendido o el apagado de un circuito durante un tiempo determinado.

Existen distintos tipos de temporizadores: hidráulicos, neumáticos, mecánicos, etc. En esta ocasión nos dedicaremos a los temporizadores electrónicos.

Los temporizadores electrónicos constan de dos circuitos:

  • Circuito de entrada: requiere de una fuente de alimentación para energizar a los componentes electrónicos que sirven para trabajar con el tiempo. Principalmente un oscilador que genera pulsos.
    Cuando la cantidad de pulsos generados por el oscilador (tiempo que ha transcurrido) alcanza la cantidad de pulsos ajustada (tiempo programado), se activa el relevador del circuito de salida.
  • Circuito de salida: esta es la parte en la que se conecta la carga eléctrica que se pretende controlar.
    Normalmente los temporizadores ofrecen salidas a relevador, aunque también existen variantes con salida de estado sólido.
    La carga se puede conectar directamente al circuito de salida, siempre que no se sobrepase las características de los contactos del temporizador, aunque lo más recomendable es utilizar un relevador de potencia o un contactor adecuado para desempeñar la etapa de potencia.

¿Todos los temporizadores hacen lo mismo?

A pesar de que todos los temporizadores trabajan con el tiempo, no todos realizan la misma función.

Veamos dos ejemplos:

  1. Se requiere el encendido de un grupo de N número de motores eléctricos. En estos casos no es conveniente ponerlos en marcha al mismo tiempo debido a que el pico de corriente que se produciría podría activar los elementos de protección o dañar a los conductores eléctricos. Para evitar estos problemas se recurre al famoso "arranque de motores en secuencia". Esto es, cuando el sistema recibe la señal de control, y se cumplen las condiciones de inicio de operación, arranca el motor 1. Después de unos segundos la corriente del primer motor se estabiliza en su valor nominal y se procede con el arranque del motor 2. Esto se replica hasta llegar al arranque del motor N.
     
  2. Se busca automatizar una puerta. Al momento de detectar la presencia de una persona, la puerta se abre por 10 segundos y posteriormente se cierra. Si se detecta que la persona permanece en la entrada, la puerta se mantiene abierta por seguridad. Solo cuando la persona cruza la puerta o se aleja de ella, comienza el conteo de 10 segundos para el cierre. Esto se repite cada vez que alguien se acerca.

En los ejemplos anteriores estamos trabajando con tiempo. Sin embargo, el funcionamiento es distinto en cada caso. Esto es lo que se conoce como “Función temporizada”.

Existen funciones para retardar el encendido de una carga y otras que retrasan el apagado. Otras solo activan el circuito de salida durante el tiempo ajustado y después lo mantienen desactivado.

En Finder contamos con una guía de selección de distintos modelos de temporizadores y más de 40 funciones temporizadas.

Descárgala dando clic en la imagen:

 

¡Recuerda! La selección de la función, y por consecuencia del temporizador, siempre dependerá de la aplicación.